Manual de ahorro, agua, electricidad, gas, coche.

cerdito huchas

En la actual encrucijada económica mundial en donde los sueldos disminuyen y los precios de los productos y los servicios se encarecen se hace necesario ahorrar dinero, o mejor dicho, no desperdiciar el que ganamos. Después de varios años de estudio, prueba y error, de buscar información en Internet, preguntar a electricistas, fontaneros, etc. Al fin he llegado a la conclusión final de este estudio y la concreción de este manual para el ahorro, que siguiéndolo con un mínimo de rigor permitirá a un hogar normal tener un ahorro anual de cerca de mil Euros (1.120 dólares).

Este manual para el ahorro explica paso a paso y con algunas fotos y vídeos como conseguir al final de un año un dinero extra para lo que tú quieras. ¿Mil euros te parece un buen comienzo?

Vamos allá, este manual está dividido en secciones, el agua, la electricidad, el gas, etc.

AGUA

El agua es uno de los recursos más usados en una casa, la ducha, el lavavajillas o la lavadora se llevan buena parte de nuestro presupuesto y por lo tanto es uno de los recursos que más consume nuestro dinero, pasar de una factura de 100€ a 50€ no es tan difícil como crees.

  1. Existe un sencillo gesto que solo te costara un par de Euros por grifo pero que te ahorrará unos cientos a lo largo del año. Consigue unas boquillas especiales que se enroscan a tus grifos llamados perlizadores o atomizadores y que al abrir el grifo por un sencillo sistema de rejillas microscópicas mezclan el agua con aire antes de salir, con esto conseguirás el mayor ahorro de agua que puedas realizar en tu hogar. La grifería nueva de un par de años atrás ya los trae de serie pero si tú piso o casa es antiguo tendrás que cambiarlos o comprar este adaptador en una ferretería. Imagina, gastaras la mitad de agua que antes con este sencillo gesto. Y no notaras la diferencia al usar los grifos.
  2. Mucha gente se lava los dientes 3 veces al día, es lo correcto para tu salud dental pero, ¿haces lo correcto para tu bolsillo cuando los lavas? ¿Mientras te frotas los dientes con el cepillo el agua sigue corriendo por el desagüe? Moja el cepillo de los dientes con un poco de agua y luego cierra el grifo, cepíllatelos y después vuelve a abrir el grifo para el aclarado. Usa siempre un vaso de agua para enjuagarte los dientes, así el agua no estará continuamente fluyendo. Cuando te laves los dientes con el grifo cerrado ahorrarás 9 litros de agua. Con un sencillo calculo, 9 litros ahorrados de cada vez por 3 veces al día son 27 litros que has dejado de gastar.
  3. El ahorro de agua en el hogar debe ser realizado por todos los miembros de la familia para conseguir un efecto real. Los hombres a la hora de afeitarte deben llenar la pileta de agua hasta la mitad y limpiar la cuchilla allí cada vez que se llene de pelo o abrir y cierra el grifo para aclarar la cuchilla, ahorraras 10 o 20 litros de cada vez respectivamente.
  4. La ducha diaria es ese gran traga agua de nuestro hogar, el gran consejo aquí es el de ducharte en vez de bañarte, hay casi 100 litros de diferencia entre los dos modos, al ducharte acuérdate de cerrar el grifo mientras te enjabonas. Las mujeres al tener el pelo largo, por norma general suelen emplear más tiempo en la ducha que los hombres, enjabonarse el pelo e inmediatamente después lavarse el cuerpo para luego realizar el aclarado final es el método que más economiza agua.
Grifo dosificador de agua
Grifo dosificador de agua

Pieza que dosifica el agua mezclandola con aireTambién hay unas alcachofas de ducha que ahorran una barbaridad de agua, utilizan un sistema de pequeños agujeritos por donde el agua sale a mucha presión al no encontrar una salida más amplia, el caudal disminuye ostensiblemente pero nosotros no notaremos la diferencia a la hora de ducharnos. En una ferretería especializada las encontraras y son muy fáciles de instalar, solo hay que desenroscar la vieja y poner la nueva.

Algunos grifos modernos también incorporan un mando con caudalimetro en el que la rueda para abrir el agua tiene un tope, este tope es el que marca el flujo del caudal óptimo de la ducha para que no tenga un consumo excesivo, se puede sobrepasar apretando un pequeño botón para que el caudal de agua sea más grande. Este tipo de grifos nos ayudan a controlar la cantidad de agua que circula, sin sobrepasar el nivel óptimo.

Ni que decir tiene que una ducha normal debería durar alrededor de los 5 minutos o menos. Una ducha de cinco minutos consume 95 litros de agua según datos de la OMS, que a su vez recomienda gastar un 150% menos.

  1. Otro de los grandes consumidores de agua de una casa es el váter, hasta un 40% del total, la solución más rápida e inteligente es descargar la cisterna solo lo justo, para ello necesitaras un modelo nuevo, que te permita descargar agua y pararlo cuando quieras. Además los nuevos modelos tienen depósitos de menos de 6 litros de carga de agua, los viejos váteres tienen más de 8 litros y no permiten parar el flujo una vez activados. Si tienes un váter viejo y no quieres o no puedes cambiarlo, usa este sencillo truco. Introduce un par de botellas de uno o dos litros cerradas y llenas de agua dentro de la cisterna donde no toquen con ningún mecanismo y así evitaras que se llenen los 8 litros de agua de la cisterna. Ahorraras 3 o 4 litros en cada cisterna que descargues.

No uses el váter para tirar cosas, como colillas, basura, etc. y si por algún motivo lo haces espera a hacer tus necesidades para tirar de la cadena.

  1. Lava los platos y cubiertos solo cuando tengas unos cuantos (ya sé que es molesto tener un montón en la cubeta) pero lavándolos todos juntos ahorraras más que lavando unos pocos ahora y otros luego. Si fregamos los platos con el grifo continuamente abierto, consumimos un mínimo de 50 litros de agua por lavado, lo que supondría un consumo de unos 150 litros de agua por día como mínimo.
    Por ejemplo, lava todos los del desayuno, la comida y la cena a la noche y con el agua a poca potencia. Ni que decir tiene que hay que cerrar el grifo mientras pasas la esponja y luego los aclaras todos juntos. Llenando la pileta, enjabonamos todos los cacharros y después abrimos el grifo para enjuagarlos, estamos ahorrando unos 50 litros de agua por lavado.
  2. El lavavajillas es otro de los electrodomésticos que es casi imprescindible hoy en día en un hogar moderno, nos facilita la vida y nos deja tiempo para hacer otras cosas. Pero como muchas de estas comodidades modernas gasta mucha energía y sobre todo mucha agua. Lo primero y si aún no hemos comprado uno o pensamos cambiar el viejo, lo más importante es fijarse en que su etiqueta de consumo energético sea de A+ como mínimo. Esta inicial seguida del símbolo de sumar nos garantiza que ese electrodoméstico consume muy poca energía, algunos de los más modernos ya presentan etiquetas con A+++ y siguen en desarrollo por parte de las empresas. Con los lavavajillas aun es más importante esperar a tenerlo todo lleno para lavar la cubertería, puesto que si se enciende a mitad de carga gastará la misma energía que si estuviese lleno. Otra opción es que si nuestro aparato tiene botón de media carga utilízalo que para eso está, aunque seguirá siendo más rentable tenerlo lleno.

Según un estudio de la Universidad de Bonn, en general se gasta más fregando la vajilla a mano. Un lavavajillas clase “A” consume unos 15 litros por lavado, frente a los 119 litros del lavado a mano para la misma cantidad de vajilla.

  1. Las lavadoras también consumen un montón de agua, poner una lavadora conlleva un consumo de 60 a 90 litros de agua. Como media utilizamos la lavadora entre 5 y 10 veces por semana. vuelvo a recalcar que si vas a comprar una o quieres cambiar la vieja lo mejor es fijarse en la etiqueta A+. Las más modernas incorpora sensores de peso para decidir la cantidad de agua y energía que deben gastar en función de la cantidad de ropa introducida en el tambor.

Aun así al igual que el lavavajillas y otros electrodomésticos intenta lavar siempre con la lavadora a tope de ropa. Utiliza lavados cortos, si necesitas alguna prenda y no quieres poner la lavadora con poca ropa, pues es el momento de aprender a lavar a mano. En una bañera y con el agua justa, por supuesto.

botella dentro de water para ahorrar agua
Botella dentro de water para ahorrar agua

Otro método de ahorro es reutilizar el agua de la lavadora, por medio de tuberías y bañeras podemos usar la primera descarga de agua que sale muy sucia y muy jabonosa para descargas del sanitario o en la cisterna. El resto de agua que sale de la lavadora sale casi al 90% limpia, se puede emplear para limpiar los suelos de la casa, por ejemplo.

Nota importante: Las lavadoras modernas utilizan muy poca agua para el lavado y el posterior aclarado, esto es muy bueno para nuestra economía pero tiene un pequeño inconveniente. Al estar acostumbrados a lavar la ropa con lavadoras más antigua que gastaban más agua también había que echar más detergente y más suavizante para conseguir una limpieza óptima. Con las nuevas lavadoras esto ya no es necesario, de hecho es un problema, los filtros se atascan con la espuma del suavizante al llevar demasiada cantidad y la ropa puede que tenga aun demasiados restos de detergente invisibles a simple vista, puesto que el aclarado no lo ha eliminado por completo. Solución; usar menos cantidad de detergente y de suavizante.

  1. Las verduras y frutas que quieras lavar con agua, hazlo en un bol o recipiente lleno de agua en vez de en el grifo con el agua corriendo.
  2. De sobra vale decir que si vas a comprar electrodomésticos que consumen agua, fíjate que tengan la etiqueta de consumo eficiente A+, son un poco más caros pero a la larga valen la pena, tanto por el agua como por la electricidad que ahorran como veremos más adelante.
  3. El césped de tu jardín es otro quebradero de cabeza en verano, si vives en una casa y tienes que regarlo, en verano es mejor regar siempre a la mañana o a última hora de la noche pues por la tarde el 30% del agua se evaporará. Si dejas crecer el césped más alto de lo normal guardara mejor la humedad. Los aspersores serán más eficientes si echan el agua en forma de rocío en vez de en chorro, ahorraran más agua. 3 o 4 minutos de riego por zona son suficientes al día, los días de más calor tendrás que hacerlo dos veces al día por la mañana y por la noche.
  4. Si tienes piscina (los afortunados) tápala con un plástico cuando no la uses, se ensuciara menos y el agua no se evaporara con el calor. Utiliza cloro y anti verdín para evitar que se estropee y tener que renovarla. Bien tapada y con la depuradora funcionando solo un poquito cada día y con una cantidad de cloro extra, ese agua llegará al siguiente verano en perfecto estado sin tener que renovarla.
  5. También es un buen consejo conseguir el agua para beber de una fuente natural y potable en vez de comprarla, yo tengo varias bombonas de 5 litros y hago un viaje a la semana a una fuente, evitaras gastar 5 0 6 euros en la compra de la semana.
  6. Si vas a lavar el coche en casa que sepas que no es una buena idea, pues se van 500 litros en un momento, llévalo a un lavado de coches o a un auto-lavado. En algunos países, entre ellos España está prohibido por ley lavar el coche en casa, porque los productos químicos que se utilizan en el lavado acaban en el alcantarillado o, peor aún, en el jardín, en pozos subterráneos y luego en nuestro cuerpo. Aun así, si quieres lavarlo en casa usa un difusor que pulverice el agua a presión y calderos para enjabonar.
  7. Ni que decir tiene que una fuga de agua, por muy pequeña que sea hará que pierdas dinero, así que asegúrate de que ningún grifo o tubería pierda agua, sobre todo el váter, ya que debido al paso del tiempo acaban estropeándose las gomas y hay que cambiarlas. Un inodoro que tiene una fuga puede gastar 20.000 litros al año.

Basta decir que si ahorras agua en la ducha, la lavadora, el lavavajillas, etc., estarás ahorrando gas o electricidad porque el 80% de esta agua es caliente así que indirectamente estarás evitando gastar en otras energías de la casa.

Por supuesto además de todos estos consejos para ahorrar, la naturaleza y las generaciones venideras te lo agradecerán. Sólo el 2,8 % del agua de nuestro planeta es dulce y tan sólo el 0,01 % se encuentra en lagos y ríos ¡NO LA MALGASTES!

Electricidad

La gran mayoría, sino todos los aparatos domésticos que tenemos en nuestro hogar funcionan con electricidad, por lo tanto, reducir su consumo es prioritario.

Para empezar, lo más importante es saber cuánta potencia eléctrica tienes contratada con tu compañía, si tienes más de la que necesitas, estas pagando un dinero de más, si tuvieses de menos te enterarías, dado que al enchufar varios aparatos al mismo tiempo el térmico del cuadro eléctrico saltará. Por lo tanto lo mejor para calcular cuanta potencia necesitas lo más fácil es enchufar los aparatos que más consumen al mismo tiempo y ver si salta la electricidad. Enciende lavadora, secadora, vitrocerámica, tv y ordenador al mismo tiempo y si tienes calefacción eléctrica o aire acondicionado también, si no salta el térmico entonces puedes plantearte bajar la potencia llamando a la compañía eléctrica. Esta potencia tiene un gasto fijo en tu factura, es decir, cuanto más alta sea más cobra la compañía eléctrica, así que es importante bajarla para que te cobren menos.

La factura eléctrica suele venir desglosada así:

  • Término fijo de potencia.
  • Energía consumida.
  • Impuesto sobre electricidad
  • Alquiler equipos de medida
  • IVA
  • Origen de la electricidad

Termino fijo de la potencia:

Es una cantidad que debes pagar mensualmente a tu compañía eléctrica aunque no hayas consumido ningún kWh (Kilovatio por hora), ya que lo que pagas con dicha cantidad es la garantía de poder conectar la potencia especificada en tu contrato siempre que lo necesites. El importe se obtiene multiplicando la potencia contratada por un coeficiente actualizado periódicamente por el Gobierno y por el nº de días que corresponde a tu factura.

Opciones de potencia:

  • 2,3 kW: Pequeña vivienda con pocos electrodomésticos. No permite usar a la vez varios electrodomésticos.
  • 3,4 kW: Vivienda de 70m2. Uso de electrodomésticos sin bomba de calor/frio
  • 4,6 kW: Vivienda de 70m2. Uso de electrodomésticos y pequeña bomba calor/frío o termo pequeño de agua.
  • 5,75 kW: Vivienda de 90m2. Uso de electrodomésticos, bomba calor/frío y termo de agua.

Para domicilios con toda la instalación eléctrica, acumuladores, termo, cocina, etc, es recomendable que un electricista haga una valoración correcta de la potencia necesaria. El coste por bajarse la potencia un tramo es de 11 Euros. El ahorro que suponen bajar la potencia para un hogar con un consumo medio de 3.500 kWh es de unos 50 Euros Por energía consumida.

factura eléctrica

  1. Desconecta los aparatos como la televisión o el video cuando dejes de usarlos en vez de dejarlos en standby, así consumen energía, casi la mitad que encendidos. Puedes usar una regleta de enchufes con un botón de apagado y encendido, allí puedes tener conectada la tele, el video, la PlayStation, el descodificador de la tele, el router y el ordenador, con un solo clic adiós al consumo eléctrico. El ‘standby’ o modo en espera representa casi el 11% del consumo eléctrico de un hogar, según el informe “Consumos del Sector Residual en España” realizado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), que pone de manifiesto la importancia de limitar su utilización.Según datos del Instituto Catalán de Energía, una familia media tiene un consumo eléctrico suplementario por aparatos con standby de unos 1,56 kilovatios/hora por día en un piso de 90 metros cuadrados mínimamente equipado y con cuatro personas, lo que supone el 4% del consumo total de energía de la vivienda y el desembolso de alrededor de 51 euros anuales.
    1. Carga el móvil solo cuando este descargado casi por completo, la batería te durara más y lo cargaras menos veces. Nunca dejes el cable de carga enchufado, pues solo enchufado consume electricidad, puedes comprobarlo porque al tocarlo está caliente aunque no haya ningún móvil cargando.
    2. Las bombillas antiguas consumen una barbaridad, el 90% de la energía que consumen se va en calor y solo una pequeña cantidad se transforma en luz. Compra bombillas de bajo consumo y ponlas en los sitios donde más tiempo estas. Por ejemplo en el baño que solo estas unos minutos no importa tener de las normales pues dan luz mucho más rápido, puedes usar detectores de movimiento en pasillos y baños así cuando pases se enceran y como tienen un reloj de espera puedes ponerlo a 10 segundos, una vez pasado ese tiempo sin detectar movimiento se apagará. Con esto evitarás que dejar luces encendidas por olvidos y tendrás la comodidad de no tener que presionar la llave de la luz.
    3. Igual que con el agua, los aparatos como la lavadora, la secadora y sobre todo las neveras y frigoríficos deberían ser de eficiencia energética A+.
    4. La nevera es un aparato que debe estar conectado a la red eléctrica todos los días del año y siempre en funcionamiento. Mantenerla entre 3 y 5 grados es suficiente para conservar la comida, una temperatura inferior a esta aumenta mucho el consumo eléctrico y no conservara más tiempo los alimentos. Nunca la dejes abierta más de 10 o 15 segundos y no pongas alimentos tapando el ventilador del fondo ni demasiado pegados a las paredes, sobre todo a la pared del fondo que es por donde suele circular el líquido refrigerante en las neveras más viejas. Para facilitar la refrigeración es importante que el aire pueda circular fácilmente entre los alimentos, así que deja espacio entre ellos. Si quieres meter alimentos que has cocinado antes, déjalos enfriar antes de meterlos en la nevera porque de lo contrario subirá la temperatura de esta 2 o 3 grados con el conveniente gasto de electricidad para bajarlos de nuevo. Tener nevera y horno pegados en la cocina es un grave error de diseño.
    5. El frigorífico es otro gran consumidor de electricidad, mantenlo aislado de cualquier fuente de calor y nunca pegues la parte de atrás demasiado a la pared, deja 5 o 10 centímetros de esta puesto que el motor produce calor y este tiene que disiparse en el aire. Nunca lo dejes abierto y nunca dejes que se forme escarcha, No es conveniente que se forme una gruesa capa de hielo en las paredes interiores, ya que se necesitará más energía para mantenerla congelada. El momento adecuado para eliminarla es cuando la capa de escarcha alcance un grosor de unos 3 a 5 mm. Cuando esto sucede, es recomendable desconectar el aparato y descongelarlo para eliminar las placas. La temperatura adecuada es entre -18℃ y -20℃.
    6. La vitrocerámica de inducción produce calor de modo instantáneo y genera la cantidad de energía que se necesita para cocinar cualquier tipo de alimento. Esto supone un ahorro de energía de cerca del 42% con respecto a las vitros tradicionales. La inducción emplea menos de seis minutos en llevar a ebullición un litro y medio de agua, mientras que la vitrocerámica normal tarda al menos diez minutos y una cocina de gas, más de once. Ten en cuenta que los recipientes para la vitrocerámica de inducción deben estar fabricados con material ferromagnéticos.

    También puedes aprovechar más el calor si los recipientes son un poco más grandes que las zonas de cocción empleadas para no desperdiciar el calor producido. Desconecta el fuego unos minutos antes de finalizar la cocción: el calor residual se encargará de completar el proceso de cocción. Y lo más importante, tapa siempre los recipientes con sus respectivas tapas, necesitaras casi el doble de energía para cocinar lo mismo si los dejas abiertos.

    1. Si en la casa hay un termo calentador eléctrico, hay que tener en cuenta que el gasto eléctrico se disparará considerablemente. Por eso, es aconsejable elegir la capacidad en función de la familia (50 litros por persona) y ajustar la temperatura a 65 grados. Pero este aparato consume muchísima electricidad, así que si puedes evitarlo mejor. Lo ideal es que le pongas un temporizador para que solo encienda unas horas antes de que lo necesites, sino estará encendido todo el tiempo calentando agua.

    Un ejemplo muy claro del consumo de un termo es este; tenemos un deposito con capacidad de 95 litros; potencia de 1.400 W y tiempo de calentamiento a 75 ºC de 3 horas y 30 minutos, por lo que consume 4,96 KWh de electricidad para llevar el agua hasta los 75 grados. El problema es que aunque esa agua no se consuma el termo tiene unas pérdidas de calor en 24 horas (sin consumo de agua) por lo que tiene que encender de vez en cuando para alcanzar otra vez los 75 grados, para ello necesita gastar 1,39 KWh al día sin existir consumo de agua.

    1. El microondas es un buen aliado para calentar alimentos en vez de usar la placa vitrocerámica o el horno, úsalo siempre que puedas. Estos aparatos pueden comprarse según la potencia y la ventaja de, por ejemplo, un microondas de 700 vatios es que consumen menos energía que uno de 1.200 W. La baja potencia eléctrica es todo lo que necesitas para elementos como bebidas o comidas precalentadas. Este bajo consumo energético no se aplica cuando usas el microondas principalmente para descongelar o cocinar, ya que los microondas de baja energía necesitarán funcionar más tiempo para lograr el mismo resultado. En la mayoría de los microondas, la configuración de potencia está determinada según porcentajes, siendo el 100% usado para cocinar, mientras que el 50% podría ser mejor para recalentar o descongelar. Aun así, una configuración de 50% en un microondas de 1.200 vatios produce la misma potencia de cocción que uno de 700 vatios con una potencia de un 85%.
    2. El horno eléctrico es un come electricidad, úsalo lo menos posible, precalentarlo demasiado es una tontería y apagarlo 5 minutos antes de que acaben de cocinarse los alimentos es una buena idea, el calor residual aguantara 5 o 6 minutos a la máxima temperatura indicada. Ábrelo lo menos posible y si lo haces ciérralo rápido, mantenlo limpio de grasas. El 8,3% de nuestro gasto energético se lo lleva el horno.
    3. La secadora es un lujo ponerla, así que úsala solo para emergencias en invierno y a tope de carga, su consumo energético es muy elevado por lo que sólo deberíamos usarla ocasionalmente y a plena carga. Seguir tendiendo al sol sigue resultando la medida más eficiente para reducir tu gasto. Además, la ropa huele mejor y se gastará menos.
    4. El ordenador es un recién llegado a las listas de mayores consumidores de energía eléctrica en un hogar pero desgraciadamente se lleva una buena parte del pastel, a pesar de que la mayoría de nosotros pasamos horas frente a él en el trabajo, no nos resistimos a seguir utilizándolo en casa. Un 7,7% es su trozo del pastel en nuestro consumo energético. Bajar la iluminación de la pantalla, quitar el salva pantallas y no tener conectados los periféricos (altavoces, impresora, escáner,…) son pequeños trucos para reducir su consumo.

    Gas

    El gas es, supuestamente, más barato que otras energías y en muchos hogares se utiliza para calentadores de agua y para calefacción pero sobre todo en invierno, cuando las calefacciones están al máximo, su consumo se dispara y su precio también.

    1. No tapar los radiadores o calefactores con muebles y no usarlos para secar ropa en ellos, los radiadores funcionan gracias a que el aire caliente que se forma dentro de ellos sube hacia arriba y sale por las rendijas superiores del radiador mientras por debajo entra aire más frio y así continuamente. Si detenemos este flujo de aire la temperatura no subirá, Así que mantén siempre libre la parte superior e inferior del radiador.
    2. Regula la temperatura del termostato en 22º C, que es la temperatura óptima para una casa. Controla que las puertas y ventanas cierren correctamente, si no es así, utiliza material aislante para corregir el problema. Deja entrar los rayos del sol, ayuda a calentar y subir un poco la temperatura de la casa y le hará bien a las plantas de interior.
    3. Pon en las puertas y ventanas burletes de protección para que no se escape el calor o entre el frio. Un día de aire pon la mano al lado de las rendijas de las puertas y comprobaras cuales son las que dejan entrar mucho aire, (usa una vela encendida y será más eficaz para detectar aire).
    4. Mantén la temperatura del agua caliente de los grifos en el termostato de la caldera entre 45 y 50 grados de temperatura, es suficiente para ducharse cómodamente. Cuanto más alta tengas la temperatura de la caldera más energía necesitara para calentar el agua, lo mejor es que hagas un control subiendo poco a poco la temperatura para llegar al nivel en que el agua está en su punto correcto de calor mezclando poca agua fría.
    5. Controlar el medidor del gas por lo menos una vez cada 2 meses: Para eso cierra la llave de servicio de la casa y toma nota del número del medidor. Pasadas 1 o 2 horas, vuelve a fijarte en la cifra. Si el número ha aumentado, quiere decir que hay una fuga y que debe solucionarse de inmediato. En cambio si el medidor no se ha movido, podrás quedarte tranquilo hasta la próxima vez que lo controles.
    6. Con una cocina de gas, cocina siempre con puertas y ventanas cerradas para que no haya corrientes de aire y por supuesto acuérdate de cerrar bien los hornillos. Jamás dejes el fuego encendido si no vas a estar en casa o te vas aunque sea unos minutos, si se apaga la llama el gas invadirá toda la cocina y podría provocar una explosión.
    7. Apaga los radiadores de las habitaciones en las que no vayas a utilizar porque estén vacías o no necesites entrar en una temporada. Yo personalmente apago también los de los baños, solo vas a estar unos minutos de vez en cuando. A no ser que tengas radiadores toalleros, en cuyo caso es conveniente que estén encendidos para secar las toallas. Es importante acordarte de cerrar bien las puertas de los sitios que no están calefactados.

    COCHE, MOTO, ETC.

    Los vehículos para desplazarse hoy en día son indispensables, igual que para estos es indispensable la gasolina, especialmente cara últimamente. Economizar gasolina es esencial para nuestro plan de ahorro.

    1. Uno de los gestos más importantes para ahorrar en un coche es no ponerlo nunca en punto muerto por las cuesta abajo, siempre con la marcha puesta y sin acelerar, dejando que valla solo. ¡¡Comprobado¡¡ 50 kilómetros más por cada depósito.
    2. Evidentemente mantener una velocidad baja al conducir ahorra gasolina, en autopista no pasar de 120 o 130 km/hora dependiendo del motor de vuestro coche. No vayas haciendo el Fernando Alonso, acelerando y frenando bruscamente detrás de los coches pues eso consume mucha gasolina y gasta frenos, ruedas, etc.
    3. Nunca uses el coche para hacer menos de 3 o 4 KM, sobre todo en coches diésel, estos consumen un montón de gasoil mientras están fríos, por el mismo motivo no des acelerones fuertes en frio, déjalo calentar suavemente.
    4. No es por hacer publicidad pero los neumáticos de la marca del muñeco hecho con ruedas, que empieza por MI y acaba por Chelín son una maravilla, las Energy Saver concretamente, las tengo desde hace una temporada y hago más KM de gasolina con ellas que con las anteriores. Así que mi enhorabuena a esta marca.
    5. No andes llenando el depósito a la mitad, llénalo a tope y así no tendrás que ir más veces a la gasolinera, (a no ser que la tengas al lado) ahorraras en viajes inútiles.
    6. Otra cosa importante es no llevar pesos innecesarios, como cajas o materiales que no vayas a usar, sácalos del coche, cada quilo de más que llevas son euros de menos en el deposito sin motivo.
    7. Por supuesto tener el coche en buenas condiciones también ayuda, sobre todo los cambios de aceite y ¡¡muy importante tener las ruedas bien hinchadas¡¡ Consulta en tu taller o en el manual del vehículo cual es el nivel de inflado de los neumáticos y rellénalo en una gasolinera. Unas ruedas mal hinchadas rozan más con el asfalto y el coche consume más carburante.
    8. El aire acondicionado consume una barbaridad de gasolina, fíjate en que si vas acelerando y lo pones en ese momento suben las revoluciones y el coche pierde un poco de velocidad. Eso es porque el motor del aire acondicionado necesita consumir mucha energía y no llega con el alternador eléctrico, por lo que echa mano del motor de combustión.

    BANCO, ECONOMÍA

    Supongo que todos sabemos que los bancos nos cobran hasta por tener allí nuestro dinero, algunos, pero esto debería ser al revés ya que ellos se lucran mientras hacen negocios con nuestro dinero.

    1. Por cada tarjeta de crédito que tienes te cobran un mantenimiento, 14€ en mi caso, es anual pero si tienes 3 como yo pues muy mal, así que ten las menos posibles, con una o dos es suficiente. No dejes que te engañen y te vendan una tarjeta que es gratis porque nunca es así, mira siempre la letra pequeña, tendrás que realizar altos consumos con ella para que sea gratis.
    2. Cada transacción, ingreso, traspaso o transferencia que haces con tu banco, este te manda cartas informando de las mismas y te cobran por ellas, ve al banco y diles que te cambien a correo electrónico por el que no te cobrarán nada.
    3. Si haces transferencias por Internet a otras entidades te cobraran mínimo 3 euros, así que no las hagas, ve a la entidad y paga en ventanilla siempre que puedas.
    4. Intenta tener tu dinero en bancos que no cobren comisiones por todo, hay algunos, pocos la verdad, que por tener con ellos una cantidad de dinero fija en cuenta que no suele ser más de 500 € y una nómina domiciliada ya no te cobran más comisiones por nada. Infórmate.

    Otros trucos muy interesantes

    1. Vete a una ferretería y compra un bote de barniz, el más brillante que encuentres, luego en tu coche con una brocha le das un par de capas a la matricula esperando entre capas unas horas. Que sean capas finas, no muy cargadas. Ahora cuando salte el flash de la guardia civil solo verán una matrícula brillante sin números, ¡¡fallo del radar que no saco bien la foto¡¡¡
    2. Establece un presupuesto (con un objetivo a alcanzar), es importante que tengas en cuenta tus gastos fijos mensuales para calcular una meta de ahorro. Si no se te dan muy bien los números, hazte con una hoja de cálculo para tener las cuentas al día. Así, podrás controlar las cantidades (más o menos elevadas) que puedes guardar. ¡No te olvides de incluir un porcentaje para gastos variables! De este modo, si te sobra puedes usarlo para salir una noche a cenar.
    3. Compara precios y busca ofertas, no es necesario que vayas de un supermercado a otro mirando los precios (aunque nunca es mala idea). Puedes preguntar a tus familiares, amigos y compañeros de trabajo dónde compran y comparar la relación calidad-precio de los productos. Probablemente cuando conozcas lo que se ahorran los demás, te empieces a interesar más en lo que te gastas cada mes.
    4. Evita las compras compulsivas (casi nunca necesitas lo que compras por impulso), muchas veces nos compramos cosas por darnos un capricho bajo el lema “para algo estoy trabajando”. El consumismo impulsivo es el peor enemigo del ahorro y puede alterar tu presupuesto sin que te des cuenta. Si no te hace falta inmediatamente, espera a final de mes e invierte parte de tus ahorros. Consejo: deja la tarjeta de crédito a buen recaudo. Está para lo que está.
    5. No caigas en el negocio de las compras Online (compra solo cosas que necesites): casi de la mano con el anterior punto. Es cierto que en Internet podemos encontrar ofertas escandalosamente buenas de hasta el 75% o, por qué no, 90% en productos de todo tipo. Eso sí, antes de hacer clic sin medida, plantéate si verdaderamente lo necesitas: cualquier gasto imprevisto no reflejado en tu presupuesto mensual afectará directamente a tu capacidad de ahorro.

    Pues aquí se acaba este manual, así que ya sabes, solo con la mitad de estos consejos ahorraras esos mil euros deseados.

    Suerte y que los disfrutes como yo, de vacaciones.

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