Pintando con brocha, recortar esquinas y paredes

Pintar paredes en color, esquinas

Saber trabajar con una brocha o pincel es tan importante o más que saber hacerlo con un rodillo. Aunque se pinta más lentamente y se cubre muchísima menos superficie, si no lo hacemos antes de pasar el rodillo, quedaran zonas sin pintar donde este no puede llegar.

Evidentemente pintar con brocha es difícil de explicar y más aun de aprender, sobre todo a la hora de recortar esquinas de pared para separar colores entre techo y pared. La técnica más utilizada para solucionar este problema, para pintores amateur, es la de pegar una cinta en el techo o la pared de diferente color que ya está terminada y seca. Aunque esta manera de actuar tiene varios inconvenientes.

Problemas al colocar cinta para recortar

El primero y más importante es que al sacar la cinta después de terminar el trabajo de pintado, suele pasar que la cinta arranca la pintura, esto se debe a que la pintura aún no ha alcanzado su tiempo de secado optimo, que suele ser de 7 a 10 días después de la última mano, con clima seco y templado.

Una de las soluciones para este problema es usar una cinta de pintor especial de bajo agarre, pegan la mitad o menos que una cinta normal, con esto conseguiremos que no se arranque la pintura pero por contra podría filtrarse al agarrar menos y dejar huecos.

Otro de los problemas, como comentaba en el párrafo anterior, es que se filtre pintura y al final tengamos que repasar todo el techo por la esquina, otra vez.

También puede pasar que la cinta no quede correctamente colocada y después de quitarla queden curvas o zonas pintadas arriba o abajo a lo largo del carril de la esquina.

Método tradicional, seguro pero más difícil

Pintar con la brocha a pulso es el método más limpio, más rápido y el que mejores acabados consigue, pero también es el más complicado debido a su dificultad para mantener la línea de la esquina recta.

Para ello necesitaremos un pulso excepcional, un buen equilibrio, pues deberemos trabajar en una escalera y mucha paciencia.

La brocha con la que vamos a realizar el trabajo debe estar nueva o al menos poco gastada para que sus cerdas sean largas y elásticas, esto facilitará el recorte.

La pintura no debe de estar muy espesa ni tampoco muy liquida, para ello utilizaremos la medida que os explique en el post, Empezando a pintar, hay que ir añadiendo agua y removiendo con un palo hasta que al sacar el palo, la pintura chorree de él con cierta fluidez.

Mojar la brocha solo en la punta y a recortar con el brazo lo más paralelo a la pared qué nos sea posible, para ello tienes que subir a la escalera lo más arriba que puedas.

Mira este vídeo para que te hagas una idea de cómo funciona.

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